Con la serie Impublicables realizo un recorrido por el baúl de los desechos de mis poemas primerizos. Tienen la originalidad de ser sorprendentes para quien los escribió en su momento al no haberse enfrentado nunca al peligro que suponía encontrar las vísceras fuera de lugar y atraparlas con las propias manos para volverlas a encajar. Obras que se guardaron en el fondo de la memoria de un ordenador y en el olvido consecuente. Empecé a envenenarme muy tarde, a los 33 años, por lo que estos iniciáticos datan del año 2000. La suerte es que pude vivir una existencia pacífica hasta ese momento en el que alguien me atravesó y me utilizó. Para nada merecen un libro pero actuaron como bisturí de una transformación en mi interior. Aquí están.

LOS POEMAS DE LA LÍNEA DISCONTINUA

Perteneciente a la Serie de Carreteras- Monumentos de Álvaro Rojas Sastre


Los poemas de este libro no tienen ilación alguna. Son un ejercicio de creatividad impulsiva. Tienen alegría y son consecuencia de la participación activa en un foro de poesía en Internet. Es el primer choque del autor con semejantes que, además, son lectores. Los temas son ilimitados. Hay una reminiscencia periodística y una alusión al punto crucial de la historia moderna: la destrucción de las torres gemelas en Nueva York. Están hechos para agradar y ser aprobados por una comunidad. La poesía como asunto social que despierta la convulsión por la escritura. Rápidos, con ingenio y algunos que empiezan a bucear en un estilo personal.Son un puente para la inspiración que se avecina.



Poemas de la línea discontinua. Escritos entre enero 2001 y febrero 2002
Fotografías de Álvaro Rojas Sastre: Carreteras- Monumentos


Los seres surgen del sin-comienzo
y en el sin-fin se consuman.
Tienen una realidad, pero no un territorio,
Tienen una duración,
pero no son dueños del tiempo.

(Los pensamientos de Tchuang-Tse)



SOLSTICIO DE VERANO


Una gota de sudor
rodó por un abismo
Entre la frente de sal
y la dulzura de sus senos

lengua confundida



DESARRAIGO


Primero nacen
descubren una línea que cruzar
salvan la vida
siembran una semilla
sin riego
se endurece
crece un tallito
florece
la simiente añora su tierra
la flor mira al cielo
bebe la lluvia
el arco iris es el mismo
y el silencio
ese sí que no
las lágrimas fortalecen
¡maldita línea!
nacer para saltar
y no regresar



EL ECO


El eco se entretuvo
en paredes agrietadas
en vientos inconstantes
en detalles sin importancia
en una voz que callaba

El eco se entretuvo
quiso repetir mis palabras
repetidas hasta la saciedad
quiso repetirlas, de verdad
pero se entretuvo en su ego
Nunca hasta hoy se escuchó
¡maldita curiosidad!



KLINEX


El color de alquitrán
guardado en la pupila astuta
reflejaba brillante una sonrisa
de un niño en brazos del abuelo
inmigrante hacia la nada
aquella aldea punto negro en mapa
desapareció en el luto
¿para qué llegaron acá
si no hay lugar para soñar?
vende pañuelos de papel
en el semáforo de una gran ciudad
alquitrán de ojos que no miran
provocan socavones de intranquilidad


Serie de Carreteras- Monumentos de Álvaro Rojas Sastre



SÁBANAS APRENDICES


Las sábanas se abrazan
aprenden a ser una
se besan de esquina a esquina
de cabeza a los pies
desentendidas de la almohada
fabrican ternura de primera vez
se llenan de aromas de amanecer
susurran a la noche
están listas para el amor
aprendieron abrigándonos
se enredaron en nuestros sueños
dos cuerpos apretados
jurándose el placer
entre sábanas de algodón

Deshecha cama vacía
espera nuestra actuación



EL DESAGÜE DE TU RAZÓN


Mi amor es un trasto inservible
de esos guardados en un desván
que huelen a rancio
y miran a las arañas
Mi amor es una aventura al desastre
de esas comentadas en corrillos
que se escriben en libros amarillos
y se empolvan en olvido
Mi amor es una idea descabellada
de esas surgidas en borracheras
que limpian lo negro del horizonte
y se disuelven en miopía
Mi amor es absurdo
ilógico
improductivo
evitable
Mi amor está absorbido
por el desagüe de tu razón



POEMA DERRUMBADO


Yo nunca paseé por Nueva York
preferí los rostros de otros lugares
que nacieron para parir esclavos
otras ciudades que se elevaban
para alcanzar el cielo y contemplar
la riqueza de esa ciudad que absorbía
colores emigrantes y escapistas
hacia la tierra de las oportunidades
y de la libertad en inmóvil estatua

Yo nunca soñé con la isla del poder
preferí las aguas puras de otros mares
con olas de tiempo estancado en sueños
desvividos por horizontes imperfectos
tierras baldías sembradas de un día más
y un sol adormilado en sopor de miradas
Esos ojos no cotizaban en Wall Street
contemplaban un azul lleno de inmensidad
vacío de ventanas por las que saltar



LA BUENA ESTRELLA


A un enfermo terminal de sida que se cruzó en mi viaje a ninguna parte


Claustrofóbico, deambula de vagón en vagón
entra en escena como un cómico deprimido
lanza su quebrada voz por encima de los ojos
de viajeros transitorios humillados por la rutina
tímidos enamorados de caricias inventadas
tristes sueños aprendices de adormilados túneles
la invisibilidad les hace sordos, ciegos, espíritus
aprietan párpados para contemplarse adentro
Las palabras se despeñan de una boca sin poesía
discurso trágico anuncia la muerte temprana
de un perdedor atrapado por la enfermedad
suplica comida, ropa, alimento, un día más
El metro estira su mano temblorosa en otra estación
cadenas arrastradas por fantasma de la oscuridad
El subterráneo es una tumba de muertos vivientes
vertiginosa, la línea circular no da otra oportunidad.


Serie de Carreteras- Monumentos de Álvaro Rojas Sastre



RECORRIDOS CIRCULARES


El frío del pasado apunta al miedo
la voz de un hombre descubre cabizbaja
las huellas del regreso a unos ojos
clavados en la ilusa línea del horizonte.
Abraza montañas deshechas en calor,
el sol se refleja en una piel despierta,
en mirada hacia adentro, donde zumba eco.
Allá, en esa profundidad, pide una mano,
acaricia la rocosa apariencia de un cobarde,
escucha el silencio de sombras ocultas,
derrumbado en un abrazo que no le abriga.
Ayer amó de forma inconsciente aquel cuerpo,
oyó sus lágrimas cuando cerró los besos.
Dobla las esquinas en recorridos circulares,
la gravedad le hace llorar en un bordillo,
incandescente soledad, a punto de quebrar.



LO EFÍMERO


Lo efímero del tiempo
se convierte en lastre
pies de plomo de mañana
ayer, polvo de arco iris
vivo en unos ojos
que no quiero cerrar



EL LLANTO DE LA VOZ EN OFF


Esta tarde buceé en un profundo sueño
sumergido en el cálido sofá con vistas al televisor
El arrullador tono del locutor salpicaba sopor

y

entonces

sucedió

Renací en un lecho de aguas frías continente arriba
una voz me susurró recuerda este lugar y marcha
divisa las aguas bravas y no te detengas jamás
hasta respirar sal de inmensidad (tus escamas cambiarán)

Profundidad
Olas
Depredadores
Redes
Color
Amor

La luz del cielo se hizo rojiza

Un océano se convirtió en desagüe
devorado el salitre
engullida la playa
las corrientes mansas
las trampas de los humanos
los remolinos de inquietud
la temperatura del hielo
con la que por vez primera
me abrigué

Mi amada ya no era bella
Mi cuerpo se descomponía
La danza
La música
La vida por brotar

La extinción

El llanto del locutor gemía el gran dolor

Un minuto de silencio
por el heroico salmón

La publicidad me devolvió a la realidad

No recordaba
debajo de qué piedra broté
y tampoco averigüé
mi razón de regresar


EL INSTINTO DE VIVIR


He seguido las huellas de un hombre que se perdió
en pantanos de la tristeza llenos de señales indicadoras
hacia ningún lugar

He preguntado a las raíces de los árboles ya secos
y sus troncos doblados suplican la limosna de una lágrima
para seguir en pie

He emprendido el vuelo con las aves de nunca jamás
en viaje sin destino hacia el calor de un hogar memorizado
nostalgia de no emigrar

He intuido que el regreso es la huida del que no se fue
caminos circulares en espejos no evitan atajos del miedo
el instinto de vivir


Serie de Carreteras- Monumentos de Álvaro Rojas Sastre



ESPERO QUE PIQUEN


Ahora que soy un gusano
con un piercing en el ombligo
y he superado el miedo al agua
percibo la vida colgada de un hilo

No hago otra cosa que reír
con los ojos bien abiertos
relajado en cálida posición fetal
aburro a las olas repetidas

Soy el bocado más sabroso
en el mar de la contradicción
Espero que una boca lasciva
me dé el beso de la muerte

(Durante el próximo orgasmo
TÚ
estarás al otro lado del sedal)



POEMA DE LA ALTURA VITAL


Contemplo esta hoja en blanco
y comprendo que soy yo
sin trazar
Así es como siempre debiera pensar
virginal
Impoluto folio alérgico a la tinta
¿Cuánto queda para la mancha brutal?
No tanto, amigo mío
los días están hechos de nubes
nostálgicas
No es verdad
El blanco esponjoso
no es el color más limpio
No es verdad, amigo mío
Todas las palabras escupidas
son ahora la terapia del que dirán
y avanzo interminablemente en paz
con los ojos cerrados
por el beso que no me das
y observo la triste melancolía
de este vaso
se sabe a punto de vaciar
sorbo a sorbo hemos gastado sueños
sólo falta quebrar el cálido cristal
para saber que el amor
se ahogó
sólo falta recoger los mil añicos
para entender que no fuimos transparentes
Chorrean las babas por el suelo
y todo vuelve a comenzar
Somos norias
centrífugas norias
Esta circunferencia abusa de la velocidad
lenta y absurda aceleración vital
Y continuo mi poema triste
inventado para ser final
A pesar de las sonrisas ficticias
A pesar del teatro pagado
Somos lo que somos
Nada más
Si me preguntas
no contestaré
He inflado mis carrillos con la intención
de volar al paraíso
de la no verdad
Tal vez una mirada me derribe de una vez
Yo expongo todo lo que soy
en el amplio e interminable puro punto de mira
engordado para impedir el fallo
Mi poema más feliz no existe
y si nació
voló alto
(Inmensamente alto)
Tal vez
si te esfuerzas
por una vez
alcances a divisar



PENSAMIENTO POSITIVO


Escribir te hace mal
no captas el sentimiento positivo
de la vida
Querer te hace mal
Esa conducta obsesiva
te destruye
Los ideales te hacen mal
no dan de comer y no sirven
para sobrevivir
Las lunas y las noches
Los mares y sus olas
Los besos y las caricias
Las borracheras de amistad
Los sueños imposibles
Amar por amar
Todo está prescrito desde hoy
por la doctora del pensamiento
Marioneta con cuerdas se reverencia
todos mis secretos volaron al viento
¿Y si, después de todo, estaba equivocado?
Hoy no preguntaré al espejo
por si dice la verdad



ORACIÓN PARA ÁNGELA


Ese ombligo ígneo, bien vale una misa
ese camino celestial del deseo irreverente
vale una novena y una vida de rodillas
y precisa una estampa del Santo Tadeo
una súplica de la perdición imposible
hacia ese místico y divino lugar, mi templo.

Esa boca sin extinguir, bien vale una confesión
leer en sus labios los salmos de la lujuria
vale una oración recitada con fervor
Yo, pecador, me confieso ante vos, mi virgen,
me condeno a una eternidad de tus besos
hoy, mi lengua pagana se bautiza con tu saliva.

Esa mirada pirómana, bien vale una penitencia
las plegarias olvidadas brotan memorizadas en deseo
mi condena es su cuerpo esculpido por masones
Por caminar sobre la humedad de su agua bendita
por ser el amante pródigo que llora entre sus senos
yo me sacrifico ahora y en la hora de mi redención.


Serie de Carreteras- Monumentos de Álvaro Rojas Sastre

Las fotografías de carretera de Álvaro Sastre Rojas me atraparon por su sentido espectral en medio de la noche negra cernida sobre la espina dorsal de un país hecho para decidir norte o sur sin detenerse hasta no regresar. Sus pasarelas son la salida a este movimiento perpetuo y las luces faros sirven al automovilista de referencia en la fuga a una ansiada soledad. Periódicas etapas que iluminan los trazos de líneas discontinuas permisivas al adelantamiento. Si se detiene el auto se contemplará la desolación en los ojos de los que dejan caer todo el peso de la distancia en el pedal de la aceleración. Los monumentos se erigen para quien se atreve a desviarse de la ruta, fantasmas de la madrugada que cuelgan sus pies entre los barrotes, asomados al sentido contrario, memorizando muertos que se les unirán.

José Ramón Huidobro

LA FALSA LEYENDA DEL CORREDOR DE FONDO

Fotograma de la película "La soledad del corredor de fondo"dirigida por Tony Richardson y protagonizada por Tom Courtenay

Sigue en la misma línea de desamor que tanto daño hace a la poesía pero tan necesaria para un poeta que descubre la luz. Es evidente que he empezado a leer libros. Se aprecia en las citas: Virgilio Piñera, Vicente Huidobro, Baudelaire. Aunque el título se debe a un cuento de Allan Sillitoe: La soledad del corredor de fondo. En él, un adolescente que cumple condena en un reformatorio decide perder adrede una carrera que le hubiera supuesto todo el apoyo de la superioridad. Pierde por honradez personal y con premeditación de las consecuencias.

El desamor es una carrera sin meta y ese es el tema lastre. Cuanto antes se traspase, mejor.Empiezo a intuir que las palabras son fácilmente manipulables. Y aunque no tengo oído y discrepo de las rimas se me cuelan por casi todos los textos. Muchos de los escritos tuvieron tinta de alcohol. No he abandonado el año 2000. El último de la inocencia mundial.


Poemas pertenecientes al impublicable "La falsa leyenda del corredor de fondo". Año 2ooo.


quién se atreve a juzgar
a estos curtidos
corredores de fondo
que pierden el aliento
a sólo diez segundos de la meta

Mario Benedetti



SALIDA

No era un verdadero corredor
no entrenaba músculos atléticos
no soñaba ganar
Era contradicción
Inseguro competidor
destino cronometrado
meta por soñar

Entrenaba solitario
kilómetros de indecisión
Corría su verdad más oculta
solitario en la confusión
huellas sobre el barro
amor sentenciado
atrás su impulso

Y la meta aguardaba
incierta meta oculta
Un atleta sentía cansancio
presentía el abandono
kilómetros de tristeza
Soñaba con los besos
escapaba de las caricias

Día tras día huía
carrera hacia ningún lugar
la meta se burlaba
a años luz de la salida
le veía fracasar
inalcanzable para siempre
debería renunciar

Atrás dejaba calor
abandonaba otro amor
el más verdadero
el de verdad
Corredor de la huida
nunca vencerá
Se rendirá

Los kilómetros dolían
clavados en el corazón
La distancia es infinita
desorientado pensador
Es el corredor aturdido
desea la meta
ama regresar


AMIGA TRISTEZA


Si pudiera recordar que estoy buscando
pararía a descansar

Los Secretos (Qué solo estás)


Tristeza no me incomodes más
Busca otro compañero
Yo ya te abracé
Te hablé
Te lloré

Emprende tu camino
lejos de mi corazón
No quiero tu sonrisa
Me da frío tiemblo
Déjame ésta vez

Todo desaparece olvido
Es blanco mi pasado
diluido en pena
bebe amargura
de un sueño sin mostrar

Y doy un paso tras otro
no intuyo mis huellas
Soy vapor
en nube de tormenta
y arranco a tronar.

Gotas de lluvia de desierto
no te mojan jamás.



LA REBELIÓN DEL HOMBRE SOMBRA


El hombre sombra se rebeló
andaba hastiado del sol
alargado estiraba su cuello
para doblar esquinas
desafiaba a su hermano
siamés del otro lado
del lado brillante
del mundo deformado
de las luces sin destellos
de la mirada ciega
El reo vendió su alma
al diablo oscuridad

El hombre sombra se desnudó
cansado del luto impuesto
El negro esclavo pedía libertad
Inventaba volúmenes
dibujaba ojos
manchas azules
trazadas a pulso
con manos sin destino
lectura de gitana
Se miraba al ombligo
rayo de lupa
incendiario

El hombre sombra contra el farol
ignora al astro
ama a la noche oscura
camaleón de los sueños
desencadenado de él, desconocido yo
espejismo vertical
de extinguida hoguera
Sobre las brasas renace un color
la sombra teñida mancha
Danza el brujo invocador
para la luna nueva
Duerme un amanecer



TU CAMA UNA PARADA


Sucede que ya no puedo escapar
mis huellas son de arenas movedizas
de un beso lastre
centro de gravedad
No entiendo otro idioma
No leo otro mapa
tus caricias
aparecen en las noches de miedo
cuando llamo a tu cuerpo
cuando tu cuerpo me llama
cuando los ojos cerrados
avistan el amor

Sale de su refugio
pierde la vergüenza
hasta que amanece en tus ojos
y oscurece en los míos
disfraces de carnaval
y caretas de ladrón
Hemos cometido otro atraco
Hemos robado nuestros corazones
latidos de cordura
palpitan las palabras de anoche
aún están vivas
yo estoy vivo aún
no me ahogué
mareas de confianza
tus olas me empujaron

Era un superviviente
las palabras me salvaron
las mismas que me hundieron
y me arrastraron al fondo
de una mirada a la deriva
de una cama con calor
pero fría
Mis sueños eran fríos
Mis manos eran frías
rozaban las brasas de tu piel
quemaban
pero yo estaba desnudo
abrigado por tu boca
y fuera todo estaba oscuro
como en mis sueños

No eran sueños contigo
ni siquiera eran sueños
Fuera estaba mi destino
con la nieve
con el miedo
Arrastraba los píes de barro
el horizonte eras tú
y tu cama una parada
descansaba una y otra vez
hasta cubrirme contigo
en tus brazos
en tus caricias
en tus palabras
en mi hogar

No voy a huir más
me quedo en este lugar
sin mapa
sin miedo
Desperté
y estabas tan cerca
como yo estaba
las palabras no tenían disfraz
palabras desnudas
como nosotros
y sucede que no puedo escapar
sucede que ya regresé
nada encontré



CORREDOR DE FONDO


Corredor de fondo en el desierto soledad
kilómetro cero la pena preparada para llorar
No hay competidores en la línea de salida
sólo un corazón dorsal sin numerar
la rabia está lista para acelerar
Un tiro en el corazón la competición empieza ya

El juez de pista sólo mira atrás
la salida es nula
el reloj está parado
Comienza a sudar desamores
sufre el tirón de una traición
La arena le engulle
el viento le detiene
los mojones se derrumban

Marathón no llegará a la meta
No anunciará la victoria
No morirá
El corredor es débil
las piernas tiemblan
los recuerdos son miedo
y los kilómetros buitres carroñeros
preparados para vomitar

mirada de cristal
tropieza en la hamada
no fue amado jamás
desconocido en el desierto
lloran las hienas
el corredor se desfonda
acaricia la descalificación
los escorpiones abuchean
sorda sombra sahariana

atrapado en la duna
suplica al viento
que le haga volar
hasta el oasis
hacia sus labios
beber azúcar
y concluir el sentimiento
en los brazos de mujer sin cara
en la meta de la verdad

es corredor de fondo
huesos y corazón
corazón de huesos
golpea el pecho al palpitar
llegará al final
si aprende a amar

no hay un kilómetro sin llorar
no hay un desierto sin secar
sólo un corredor
sólo un espejismo
la distancia se escondió
el sol abdicó
la velocidad es sueño
corredor de sueños
en el desierto soledad




CALOR INVERNAL


No hay equilibrio en esta balanza
No hay fiel que sostenga este desequilibrio
No hay estabilidad en esta contradicción
No hay cordura en esta indecisión

Hay vértigo de besos y calor
Hay mareo de belleza y tristeza
Hay una caricia confundida
Hay un confuso sin acariciar

Sopla la brisa de un mar tropical
Ulula el viento septentrional
Me pacifica el ojo de un huracán
Me ahogo en el mar más azul

Un fugitivo escapa del paraíso
afrodisiaca huida
para no morder placer de verdad
rumbo a la boca infernal

Equilibrio físico no inventado
para el funámbulo de la confusión
Arde un corazón quema una boca
Siempre amó temblar



BARRICADA DE VERSOS


Soy protesta y araño el infinito con mis garras

Vicente Huidobro



Este poeta se declara en huelga
poeta menor en huelga de palabras
Un poeta entre tantos llama a la acción
¡Poetas del mundo cerrad los versos!

Poetas del amor
Poetas cínicos
Poetas de la Naturaleza
Poetas reconocidos
Poetas de bar
Poetas tímidos
Poetas analfabetos
Poetas pedantes
Poetas incomprensibles
Poetas de la Paz
Poetas muertos
Poetas de la huelga

Huelga de hambre de amor
Huelga de inteligencia
Huelga de pureza
Huelga de reconocimiento
Huelga de alcohol
Huelga de vergüenza
Huelga de autoestima
Huelga de deseos ocultos
Huelga de ilusión
Huelga de enterradores
Huelga de huelga

Este poeta no se enamora
ya no tiene plata para musas
Este poeta está más sólo que la una
No sabe recitar
No sabe besar
No te ama
Este poeta se hará ejecutivo
Este poeta adorará la simpleza
Este poeta ya no es poeta
Quemará todos los versos
en la barricada de la purgación

Arden las palabras nocturnas
las que dibujé para vos
antes de ser huelguista
cuando era tu trovador



BLA BLA BLA


Qué carajo es eso de la amistad
Quién conoce a ese amigo
aquel beodo que se arrimaba a mi oído
para llamarme hermano de sangre
Aquí estoy a tu lado empeñado en abrazarte
llorándolo todo
y bla bla bla
El aliento atufaba a Jack Daniels
cuando la noche se abría
Mi amistad para siempre
Siempre siempre siempre
Jamás

Qué era aquello del amor
Quién conoce a esa amante
aquella alcohólica de amor
para toda la eternidad
su boca me besaba
como si nunca se fuera a despegar
Llorándolo todo
y bla bla bla
Sus senos me apretaban
Mi amor es tuyo para siempre
Siempre siempre siempre
Jamás

Y la respuesta llegó aquella noche
Mi amigo mi amante
borrachos de amistad (y de amor)
Se estrellaron en aquel bar
Su abrazo y su boca se encontraron
Como si todo fuera a estallar
Reíanlo todo
y bla bla bla
Amigo nadie le hará daño
Amor le recordaré
Siempre siempre siempre
jamás



META


La leyenda recorrió los estadios
El corredor abandonó la competición
Había medido bien sus fuerzas
las piernas actuaban con precisión
El cronómetro se retorcía dolorido
El público le gritaba campeón
La meta era casi pasado
y los metros se deslizaban
bajo unos pies enfurecidos
desafiaban al pasado
de eterna soledad
recuerdos de un fracasado
envueltos en gasas
en heridas abiertas
en desfallecimientos
en un corazón débil
que latía para aquella mujer

La leyenda recorrió los estadios
El corredor yacía desfondado
ante la meta traidora
ante aquel cronómetro sentenciador
ante un público que no le aclamaba
ante el verdadero campeón
Y no hubo aplausos
no hubo consuelo
no hubo ilusión
que le empujara
hasta sus brazos
Lloraba sobre la pista
el humilde perdedor
la leyenda recorrió los estadios
un corredor nunca ganó al amor
la falsa leyenda habló
de su falta de valor

Fotograma de La soledad del corredor de fondo basado en el relato de Allan Sillitoe.

Si no te puedes detener antes de llegar a la meta no tomes parte de la farsa de la carrera. Si entrenas duro debes mentalizarte que puedes sucumbir si la traspasas cayendo en la fosa de la victoria. Sólo los jadeos en la madrugada son tu verdad, los tuyos propios en la nuca fría a la que quieres cazar girándote en el último mojón decisivo. Piensa en los que te dicen ven: huye de ellos con la máxima punta de velocidad alcanzada. Atraviesa bosques, salta ríos, llévate a la jauría detrás, pero no venzas por el placer del aplauso de los idólatras. Mañana querrán a otro campeón, apostarán contra ti y entonces te resarcirás. Las lágrimas del que llega primero son de remordimiento. Las banderas y los himnos homenajean al desertor de su propia voluntad.

José Ramón Huidobro

LA NADA ESTÁ LLENA DE TODO

Espejo darwiniano- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez

Estos fueron mis primeros poemas. Empecé a escribir muy tarde, justo a los 33 años. No tenía un bagaje lector de la poesía y ni siquiera me había sentido atraído por ella. Pero un día sucedió. Aunque era mayor para ello me encontré con Neruda, Benedetti, Hierro, Valente…Había sentido por primera vez el impulso por escribir sin quemar y, además mostrarlo. La razón fue un gesto, un intento por sorprender a una amiga mediante un regalo original: un libro manuscrito que intentara llegar a los 20 poemas de amor y la canción desesperada y allí se quedó porque a ella, evidentemente, no le gustó para nada que le escribiera cosas así. Fue un esfuerzo bonito que me sirvió para hablar de una vocación oculta. Lo importante es que ya no hubo marcha atrás. El desgarro se iba a producir. Seguí escribiendo hasta ahora. Estos son los que rompieron el hielo. Yo estaba tenso y no sabía bien lo que hacía. Por eso estaban en el baúl de lo olvidable. Pero ya todo me da igual.

José Ramón Huidobro

Poemas pertenecientes a un libro que no sobrevivió al tiempo:
La Nada está llena de Todo (Año 2000)
Fotografías de Regina Martínez: Serie: Los habitantes del espejo



Grito “¡Todo! “, y el eco dice “Nada”.
Grito “¡Nada!, y el eco dice “¡Todo!”
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era la ceniza de la nada.

José Hierro (Cuaderno de Nueva York)


VACÍO

Cruzó el abismo
(sobre la vertical feroz del miedo,
sobre el rencor oscuro de lo ínfimo).

José Ángel Valente



Pies sobre el alambre tenso
y bajo el alambre:
la inmensidad del amor,
la nada de la soledad,
el pavor a sí mismo,
y la sabiduría de los errores
confluyen en un soplo,
en un latido de corazón.

Y el vacío discurre
como las aguas bravas,
como dibujo de las nubes
en cámara de alta velocidad.
El funambulista sufre de vértigo
y el alambre cimbrea
empujado por el viento,
resentido por la debilidad.

La barra de equilibrio es hilo de seda.
El equilibrista, un niño con miedo,
tras los puntos cardinales
y un centro de gravedad
para su triste corazón.
Es el gran acróbata
Es el desafiador
Es el superviviente.

El equilibrista no contempla el horizonte.
Es el gran solitario
en la altura del desamor.
Domador de la línea angosta
desemboca su mirada
en los pasos sin rastro.
Un espejismo, ansiado, aguarda al final de su camino.
Sombra en la bruma, ¿real o inventada?

La melodía de la tensión
reverbera en un cuerpo de temblor.
Duda entre el regreso o la utopía.
Se detiene.
Toma aire.
Cierra los ojos.
Reza.
Silencio.
Las aguas rugen.
Esperan presa de la vacilación.
Mandíbulas abiertas,
seguras del desenlace fatal.
Como siempre ocurre,
cuando la duda se impone
ante el espejo de la verdad,
ante la respuesta cruel.

La añoranza empuja.
El amor detiene.
Y el desafiante avanza
sin la red que salva desliz.
Levita sobre la línea maldita.
Sobrevuela el precipicio.
Abandona el contrapeso.
Los ojos se abren.

La medida del tiempo
se confunde con la de distancia
y pugna con la de fuerza.
Toda la Física
en un pensamiento
y todos los pensamientos
electrizados,
en un sueño.

Paso a paso.
Milímetro a milímetro.
Suspiro a suspiro.
El náufrago camina sobre las olas.
Silencia al eco.
A pesar de la Nada.
A pesar del Todo.
La Nada se llena de Todo,
como reloj de arena volteado.

El funámbulo susurra al viento.
Construye un puente de palabras
con lenguaje de última vez.
Desafía a la tristeza.
Atraviesa el océano.
No mira atrás.
Una musa le lleva de la mano.
El vacío, por una vez, cae derrotado.


Vendrá la muerte y tendrá tus ojos- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


VÉRTIGO


Y si quisiera morir lo haría en tu silencio.
Si quisiera sufrir mantendría tu mirada
hasta encontrar el hielo,
que hiciera de mí un ser inerte, gélido, rígido,
paralizado por el miedo
de ver como huyes de mis sueños,
para sentirte lejos, muy lejos,
en el infinito del universo.
Donde mis lágrimas se hacen meteoritos
y tu recuerdo pesadilla.

Frío de ausencia,
época de glaciar en mi corazón,
fósil de amor.
Sin vida, sin esperanza
de apreciar una sombra
en la oscuridad
de una noche de ciego,
en la penumbra de mi corazón,
que no quiere huir,
pero que escapa.
Avergonzado
arruinado,
debilitado.
Sincero ante tu causa,
mi causa.

Soy vértigo
y camino de puntillas sobre la cima más alta.
De donde parten mis lágrimas de dolor,
profundo,
dañino,
que me impide respirar.
Ahogado por tus ojos,
prisionero de las palabras que se sumergen en la nada.

Dime que me vaya y desapareceré.
Dime que permanezca cerca de tu mano
y me amarraré para siempre.
Espero una señal para sobrevivir.
Espero la oscuridad para extinguirme.
Te espero Sinceridad.
Para no soñar si me abandonas.
Para no respirar si no es en tus labios.
Para nadar hasta donde no hay horizonte.
Si te debo olvidar.
Si no debo amar
como ahora,
como siempre.
El dolor me perfora
y me hace frágil.
Y me duele la noche
y el amanecer
y cada latido de vida.
Sin el calor
que derrita témpanos
para sumergirme
en amor de hielo,
sin mi cordón umbilical,
sin explicación de tanto amor.

Aunque me duela tanto
os quiero lágrimas
si recorréis mi faz por ella.
Porque la apreciáis como yo,
porque me acompañáis hoy
y no estoy tan solo.
Os quiero lágrimas
porque me habéis adivinado,
porque tiráis del cabo del miedo
para salir del hielo,
para inundar mi tristeza,
para hacerme hombre.
Para creer
la mentira
Para descubrir
lo invisible.
Para explicar
tanto deseo de ella.
Para convertirla
en vértigo
de amor,
y en calor.


Ausencias anunciadas- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


FUERZA CENTRÍFUGA


Conexión directa a la locura.
Orgía de ideas vanas
esparcidas en la cuneta de la vida,
despojos de cordura
arrojados a la basura,
donde habita la herida
y se extingue la bravura.
Donde sólo hay lágrimas de niño
por una noche de miedo,
por tanto anhelo del día.

La fuerza centrífuga del dolor
absorbe sueños,
traga sabiduría,
engulle calma,
digiere colores,
arrastra espíritus,
tritura recuerdos,
anula la risa,
borra tu mirada
y cubre la magia.

La mecha se apaga
en la oscuridad infinita
y no diviso tu reflejo,
sólo imágenes abisales
y sombras desconocidas.
Floto para ellas;
ingrávido,
inconsciente,
incoherente,
imperceptible.

Supliqué ser el rocío
de tus ojos,
de tu sudor,
de tu deseo,
de todo tu ser.
Tengo tu veneno
y no quiero antídoto,
líquido de amor
no saciado
en el que me he ahogado.


Mercancía de Bazar- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


LOS POEMAS MATAN


Los poemas matan.
Los poemas desnudan.
Los poemas dañan.
Los poemas son una trampa.

Arrancan verdades ocultas.
Roban aire de la respiración.
Se nutren de sueños.
Engordan debilidades.

Los poemas son de temer
porque viajan desde el interior,
alumbran lo invisible
y se abastecen de las puras ideas.

¡Muerte a los poemas!
Desconciertan al ignorante.
Debilitan a los fuertes.
Miran a los ojos de los tímidos.

¡Prohibido los versos,
semillas de perdición!
Arranquemos del planeta
consonancias y asonancias

¡Fuera poemas!
¡Adelante los himnos!
Vengan palabras unísonas
enfervorizadoras de masas.

Los poemas son historia del olvido.
Superstición y perdición
de sectas demoníacas
y de asesinos de la falsedad.

Los poemas matan.
Los poemas desnudan.
Los poemas dañan.
Son trampa para caer.


Sueño húmedo- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


EL AMOR ES


Y el amor es fruta del Edén
de la que sólo palpamos su textura.
Pero nunca la probaremos satisfechos
si obedecemos el reglamento del Paraíso.
Los frutos prohibidos recuerdan a Eva
Y yo, Adán, no quiero recaer en el pecado
ahora que soy perro viejo y sé de la vida.
No vale una caricia el placer
si no sabe a amor,
a manjar de amanecer.
Sirven los secretos desconfiados,
mecha de un encanto latente.

Somos marionetas de la desgracia
y pregonamos desdichas de desamor.
Aunque nos enfrentemos a los ojos que ansiamos
y nos ahoguemos en la boca que nos pacifica,
dónde se halla la verdad,
oculta tras la parodia de mentiras
que nos ampara y nos hace vulgares.
¡Tan gratos somos a la estupidez!
¡Qué absurda existencia, la de la belleza!
Pasa de puntillas, en silencio,
Esencia que se evapora.

Yo soy de la vida que me recorre:
imperfecta,
arrastrada.
Pero la quiero viva en mi sangre.
Aunque me golpee.
Siempre seguiré el camino del tormento
que me haga sentir.
Cuando odie.
Cuando ame.
Y me ahogaré en mi fango,
en el pantano de mi verdad.


La despedida- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez



DEPREDADORA


Apareció con sus galas de mujer fatal.
Mostraba su mirada dura, segura, inquisidora.
Contoneaba su cuerpo ceñido de felina.
Era depredadora, salvaje depredadora.
Tendía su trampa hipnótica, insalvable.
Sus ojos irradiaban veneno de atracción.
En su boca escondía el áspid temido,
engullidor de besos solitarios, desprevenidos.

Ella, al acecho, escondida, indiferente,
esparcía sus huellas, embaucadoras, descifrables.
Yo, cazador, las seguía, inseguro, receloso.
Armado de balas de la verdad, mi verdad.
Agazapado, temeroso, paralizado, la observaba.
La hora del cazador cazado se aproximaba.
Perseveraba en suicidarme entre sus garras.
Malherido, como estaba, de su acoso invisible.

Mas no hubo lucha devastadora,
desafíos o bravatas.
Nos encontramos cuerpo a cuerpo,
mirada a mirada,
boca a boca.
Era mujer triste, solitaria, temerosa.
Era dura y deleznable.
Me regaló su veneno dulce, apasionado.

Pero era indomable, escapaba, siempre.
Y yo la seguía con mis trampas de aprendiz.
Y ella me apresaba cuando necesitaba amor.
Besos de desconcierto con sabor a vino
me arrastraban a su lecho en las noches frías.
Desaparecía como el hielo al despertar.
Y moría cada segundo de su ausencia.

Decidí vivir sin la dama destrucción.
Reconstruí sueños, mi vida derrumbada.
Renuncié a su persecución eterna.
Oculté mi rastro desesperado.
El viento borró su aroma,
El sol cegó su mirada.
Abandoné mi verdad en algún desierto.
Manadas de hienas la engulleron.


Encuentro en la sombra- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


EL HOMBRE BALA


He desordenado mi vida entera
Está patas arriba.
He actuado como un ladrón,
saqueador de los sentidos
intruso impaciente.

Mi pasado embalado
a punto del viaje último
hacia el vertedero de la Nada.
Todo me sobra.
Todo.

Una declaración de amor
se llenó de telarañas.
Guardada bajo llave
en el baúl de la cobardía.
Pasto de los gusanos.

¿Y después qué?
Un pudo ser.
Un mejor así.
Un era el destino.
Un fracaso más.

Y ya no miro atrás.
Y ya no miro adelante.
Ojos arrancados
para no llorar,
para no continuar.

El gran hombre menguante
pisoteado por los enanos,
sin voz para gritar.
Espectáculo deprimente
del circo de la lamentación.

Damas y caballeros:
observen en la pista;
al payaso llorica,
al trapecista torpe,
al domador miedoso.

Damas y caballeros:
pasen y vean.
Todo es gratis.
Pues nada vale menos
que un cobarde de amor.


Pasen y vean
al hombre bala.
Apunta hacia su corazón
No teman los valientes.
Tiemblen los tímidos.

Digan su declaración.
O revienten.


El otoño de afrodita- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


BREVE


Quiero componer un poema
breve
certero

un poema que diga
te amo
y signifique
te amo

literal
sin metáforas

Algo así
no es fácil de escribir.


El sueño revisitado- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


VIENTO DE LA CENSURA


Irreverente deseo engullido
piraña hambrienta solitaria
acosa la presa del miedo
sumergida en el limo arrastrado

Demonio depredador arroja su poder
la magia de la maldad
libera secuela de la cizaña
revienta caricias en mil pedazos

Abismo doloroso de amor
vacío de las palabras vanas
encadenan al superviviente
anclado al fondo de la desesperanza

las ninfas arrebatadoras exhalan
la fragancia afrodisiaca
letal atracción de eunuco
condenado a enloquecer

El harén prendido se extingue
viento de la censura
cenizas de amante sentenciado
sopladas a las cloacas de la indiferencia

y no habrá llanto
por un rebelde mudo de amor
el aire se limpia para siempre
el desierto es más desierto


Memoria velada- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez


MUDANZA


Llegó el tiempo de la mudanza.
Es hora de ordenar sentimientos.
Los cartones aguardan para engullir recuerdos
Abren sus bocas, hambrientas de olvidos.
Abrazan cuentos sin final
arrancados en noches de ojos tristes
y de lágrimas duras,
espinas derramadas,
por una cama desnuda
de la seda anhelada.

Llegó el tiempo de la mudanza.
Compendio de viajes oníricos
a los límites de la locura.
Estaciones de la ternura;
los sueños de besos prolongados.
Raíles hacia la soledad;
el delirio del desencanto.
El tren de la pesadilla no se detiene.
Se adentra en el túnel sin salida.
Descarrila un corazón.

Llegó el tiempo de la mudanza.
Arrastra el viento las cenizas
de la pira en la que ardió
el reflejo de un espejo roto,
mi sombra deformada,
la caricatura de un mal actor,
las excusas de un cobarde,
la mirada avergonzada,
el fuego sin encender
y las migajas de la amistad.

Llegó el tiempo de la mudanza.
Reúno sueños rotos con filo de cristal.
Dormí sobre ellos, como un faquir.
Heridas de la experiencia.
Cicatrices de la incomprensión.
Savia de la rebeldía.
Domador de los látigos.
Arte por comprender.
Rocas en el desierto.
y semilla de una flor.

Llegó el tiempo de la mudanza
Un amor por trasladar.
Unos labios para habitar.

Sirena varada- De la serie Los habitantes del espejo- Regina Martínez

Regina Martínez no pretende reflejar miradas opacas, tampoco traslúcidas, ni oníricas. No desea que los ciegos se arranquen los ojos para jurar que adentro las respuestas están de más. No precisa de la inocencia infatil ni de sus juegos embaucadores a través. Cuelga los cuadros en la oscuridad para que los pases de largo en los pasillos hacia la habitación que guarda el terror más abisal. Hay que recorrer escaleras de caracol que atraviesan laberintos que desconoces, nunca averiguarás que estás en ellos, despreocúpate, el final no está al alcance de tu campo de visión. Puedes contemplar el fondo submarino e ignorarlo al ser imposible no respirar. Pasarán desapercibidas las caricias de madera al recordarte a las de un ataúd despreciado por la longevidad. No es posible escudriñar los límites de lo pulido ni la parte tangente contra la pared. No hay una sola fisura expuesta a la oscuridad. No se propuso atrapar tu atención abstraída, te permitió adentrarte en tu reflejo y no había nada, el vacío del que ahora huirás. Por supuesto, no recordarás. Tal es su poder.

José Ramón Huidobro