Sigue en la misma línea de desamor que tanto daño hace a la poesía pero tan necesaria para un poeta que descubre la luz. Es evidente que he empezado a leer libros. Se aprecia en las citas: Virgilio Piñera, Vicente Huidobro, Baudelaire. Aunque el título se debe a un cuento de Allan Sillitoe: La soledad del corredor de fondo. En él, un adolescente que cumple condena en un reformatorio decide perder adrede una carrera que le hubiera supuesto todo el apoyo de la superioridad. Pierde por honradez personal y con premeditación de las consecuencias.
El desamor es una carrera sin meta y ese es el tema lastre. Cuanto antes se traspase, mejor.Empiezo a intuir que las palabras son fácilmente manipulables. Y aunque no tengo oído y discrepo de las rimas se me cuelan por casi todos los textos. Muchos de los escritos tuvieron tinta de alcohol. No he abandonado el año 2000. El último de la inocencia mundial.
Poemas pertenecientes al impublicable "La falsa leyenda del corredor de fondo". Año 2ooo.
quién se atreve a juzgar
a estos curtidos
corredores de fondo
que pierden el aliento
a sólo diez segundos de la meta
Mario Benedetti
SALIDA
No era un verdadero corredor
no entrenaba músculos atléticos
no soñaba ganar
Era contradicción
Inseguro competidor
destino cronometrado
meta por soñar
Entrenaba solitario
kilómetros de indecisión
Corría su verdad más oculta
solitario en la confusión
huellas sobre el barro
amor sentenciado
atrás su impulso
Y la meta aguardaba
incierta meta oculta
Un atleta sentía cansancio
presentía el abandono
kilómetros de tristeza
Soñaba con los besos
escapaba de las caricias
Día tras día huía
carrera hacia ningún lugar
la meta se burlaba
a años luz de la salida
le veía fracasar
inalcanzable para siempre
debería renunciar
Atrás dejaba calor
abandonaba otro amor
el más verdadero
el de verdad
Corredor de la huida
nunca vencerá
Se rendirá
Los kilómetros dolían
clavados en el corazón
La distancia es infinita
desorientado pensador
Es el corredor aturdido
desea la meta
ama regresar
AMIGA TRISTEZA
Si pudiera recordar que estoy buscando
pararía a descansar
Los Secretos (Qué solo estás)
Tristeza no me incomodes más
Busca otro compañero
Yo ya te abracé
Te hablé
Te lloré
Emprende tu camino
lejos de mi corazón
No quiero tu sonrisa
Me da frío tiemblo
Déjame ésta vez
Todo desaparece olvido
Es blanco mi pasado
diluido en pena
bebe amargura
de un sueño sin mostrar
Y doy un paso tras otro
no intuyo mis huellas
Soy vapor
en nube de tormenta
y arranco a tronar.
Gotas de lluvia de desierto
no te mojan jamás.
LA REBELIÓN DEL HOMBRE SOMBRA
El hombre sombra se rebeló
andaba hastiado del sol
alargado estiraba su cuello
para doblar esquinas
desafiaba a su hermano
siamés del otro lado
del lado brillante
del mundo deformado
de las luces sin destellos
de la mirada ciega
El reo vendió su alma
al diablo oscuridad
El hombre sombra se desnudó
cansado del luto impuesto
El negro esclavo pedía libertad
Inventaba volúmenes
dibujaba ojos
manchas azules
trazadas a pulso
con manos sin destino
lectura de gitana
Se miraba al ombligo
rayo de lupa
incendiario
El hombre sombra contra el farol
ignora al astro
ama a la noche oscura
camaleón de los sueños
desencadenado de él, desconocido yo
espejismo vertical
de extinguida hoguera
Sobre las brasas renace un color
la sombra teñida mancha
Danza el brujo invocador
para la luna nueva
Duerme un amanecer
TU CAMA UNA PARADA
Sucede que ya no puedo escapar
mis huellas son de arenas movedizas
de un beso lastre
centro de gravedad
No entiendo otro idioma
No leo otro mapa
tus caricias
aparecen en las noches de miedo
cuando llamo a tu cuerpo
cuando tu cuerpo me llama
cuando los ojos cerrados
avistan el amor
Sale de su refugio
pierde la vergüenza
hasta que amanece en tus ojos
y oscurece en los míos
disfraces de carnaval
y caretas de ladrón
Hemos cometido otro atraco
Hemos robado nuestros corazones
latidos de cordura
palpitan las palabras de anoche
aún están vivas
yo estoy vivo aún
no me ahogué
mareas de confianza
tus olas me empujaron
Era un superviviente
las palabras me salvaron
las mismas que me hundieron
y me arrastraron al fondo
de una mirada a la deriva
de una cama con calor
pero fría
Mis sueños eran fríos
Mis manos eran frías
rozaban las brasas de tu piel
quemaban
pero yo estaba desnudo
abrigado por tu boca
y fuera todo estaba oscuro
como en mis sueños
No eran sueños contigo
ni siquiera eran sueños
Fuera estaba mi destino
con la nieve
con el miedo
Arrastraba los píes de barro
el horizonte eras tú
y tu cama una parada
descansaba una y otra vez
hasta cubrirme contigo
en tus brazos
en tus caricias
en tus palabras
en mi hogar
No voy a huir más
me quedo en este lugar
sin mapa
sin miedo
Desperté
y estabas tan cerca
como yo estaba
las palabras no tenían disfraz
palabras desnudas
como nosotros
y sucede que no puedo escapar
sucede que ya regresé
nada encontré
CORREDOR DE FONDO
Corredor de fondo en el desierto soledad
kilómetro cero la pena preparada para llorar
No hay competidores en la línea de salida
sólo un corazón dorsal sin numerar
la rabia está lista para acelerar
Un tiro en el corazón la competición empieza ya
El juez de pista sólo mira atrás
la salida es nula
el reloj está parado
Comienza a sudar desamores
sufre el tirón de una traición
La arena le engulle
el viento le detiene
los mojones se derrumban
Marathón no llegará a la meta
No anunciará la victoria
No morirá
El corredor es débil
las piernas tiemblan
los recuerdos son miedo
y los kilómetros buitres carroñeros
preparados para vomitar
mirada de cristal
tropieza en la hamada
no fue amado jamás
desconocido en el desierto
lloran las hienas
el corredor se desfonda
acaricia la descalificación
los escorpiones abuchean
sorda sombra sahariana
atrapado en la duna
suplica al viento
que le haga volar
hasta el oasis
hacia sus labios
beber azúcar
y concluir el sentimiento
en los brazos de mujer sin cara
en la meta de la verdad
es corredor de fondo
huesos y corazón
corazón de huesos
golpea el pecho al palpitar
llegará al final
si aprende a amar
no hay un kilómetro sin llorar
no hay un desierto sin secar
sólo un corredor
sólo un espejismo
la distancia se escondió
el sol abdicó
la velocidad es sueño
corredor de sueños
en el desierto soledad
CALOR INVERNAL
No hay equilibrio en esta balanza
No hay fiel que sostenga este desequilibrio
No hay estabilidad en esta contradicción
No hay cordura en esta indecisión
Hay vértigo de besos y calor
Hay mareo de belleza y tristeza
Hay una caricia confundida
Hay un confuso sin acariciar
Sopla la brisa de un mar tropical
Ulula el viento septentrional
Me pacifica el ojo de un huracán
Me ahogo en el mar más azul
Un fugitivo escapa del paraíso
afrodisiaca huida
para no morder placer de verdad
rumbo a la boca infernal
Equilibrio físico no inventado
para el funámbulo de la confusión
Arde un corazón quema una boca
Siempre amó temblar
Soy protesta y araño el infinito con mis garras
Vicente Huidobro
Este poeta se declara en huelga
poeta menor en huelga de palabras
Un poeta entre tantos llama a la acción
¡Poetas del mundo cerrad los versos!
Poetas del amor
Poetas cínicos
Poetas de la Naturaleza
Poetas reconocidos
Poetas de bar
Poetas tímidos
Poetas analfabetos
Poetas pedantes
Poetas incomprensibles
Poetas de la Paz
Poetas muertos
Poetas de la huelga
Huelga de hambre de amor
Huelga de inteligencia
Huelga de pureza
Huelga de reconocimiento
Huelga de alcohol
Huelga de vergüenza
Huelga de autoestima
Huelga de deseos ocultos
Huelga de ilusión
Huelga de enterradores
Huelga de huelga
Este poeta no se enamora
ya no tiene plata para musas
Este poeta está más sólo que la una
No sabe recitar
No sabe besar
No te ama
Este poeta se hará ejecutivo
Este poeta adorará la simpleza
Este poeta ya no es poeta
Quemará todos los versos
en la barricada de la purgación
Arden las palabras nocturnas
las que dibujé para vos
antes de ser huelguista
cuando era tu trovador
Qué carajo es eso de la amistad
Quién conoce a ese amigo
aquel beodo que se arrimaba a mi oído
para llamarme hermano de sangre
Aquí estoy a tu lado empeñado en abrazarte
llorándolo todo
y bla bla bla
El aliento atufaba a Jack Daniels
cuando la noche se abría
Mi amistad para siempre
Siempre siempre siempre
Jamás
Qué era aquello del amor
Quién conoce a esa amante
aquella alcohólica de amor
para toda la eternidad
su boca me besaba
como si nunca se fuera a despegar
Llorándolo todo
y bla bla bla
Sus senos me apretaban
Mi amor es tuyo para siempre
Siempre siempre siempre
Jamás
Y la respuesta llegó aquella noche
Mi amigo mi amante
borrachos de amistad (y de amor)
Se estrellaron en aquel bar
Su abrazo y su boca se encontraron
Como si todo fuera a estallar
Reíanlo todo
y bla bla bla
Amigo nadie le hará daño
Amor le recordaré
Siempre siempre siempre
jamás
La leyenda recorrió los estadios
El corredor abandonó la competición
Había medido bien sus fuerzas
las piernas actuaban con precisión
El cronómetro se retorcía dolorido
El público le gritaba campeón
La meta era casi pasado
y los metros se deslizaban
bajo unos pies enfurecidos
desafiaban al pasado
de eterna soledad
recuerdos de un fracasado
envueltos en gasas
en heridas abiertas
en desfallecimientos
en un corazón débil
que latía para aquella mujer
La leyenda recorrió los estadios
El corredor yacía desfondado
ante la meta traidora
ante aquel cronómetro sentenciador
ante un público que no le aclamaba
ante el verdadero campeón
Y no hubo aplausos
no hubo consuelo
no hubo ilusión
que le empujara
hasta sus brazos
Lloraba sobre la pista
el humilde perdedor
la leyenda recorrió los estadios
un corredor nunca ganó al amor
la falsa leyenda habló
de su falta de valor
Fotograma de La soledad del corredor de fondo basado en el relato de Allan Sillitoe.Si no te puedes detener antes de llegar a la meta no tomes parte de la farsa de la carrera. Si entrenas duro debes mentalizarte que puedes sucumbir si la traspasas cayendo en la fosa de la victoria. Sólo los jadeos en la madrugada son tu verdad, los tuyos propios en la nuca fría a la que quieres cazar girándote en el último mojón decisivo. Piensa en los que te dicen ven: huye de ellos con la máxima punta de velocidad alcanzada. Atraviesa bosques, salta ríos, llévate a la jauría detrás, pero no venzas por el placer del aplauso de los idólatras. Mañana querrán a otro campeón, apostarán contra ti y entonces te resarcirás. Las lágrimas del que llega primero son de remordimiento. Las banderas y los himnos homenajean al desertor de su propia voluntad.
José Ramón Huidobro

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